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Beneficios del Trote Lento

Mi vuelta al running está siendo poco glamurosa. He de confesar que soy una corredora poco competitiva, lo que más me gusta es echarme a correr por el placer de hacerlo, sobre todo en montaña, sin preocuparme del ritmo, disfrutando a mi aire mientras pienso en mis cosas. Sé que para mejorar es imprescindible someter al cuerpo a distintas velocidades e intensidades, forzarlo un poco. No obstante, al no tener ninguna carrera a la vista, noto que desde que acabó el confinamiento estoy haciéndome la loca: no me molesto en hacer series, ni rodajes sostenidos, ni cuestas, ni Fartlek, solo me dedico a correr sin prisa, disfrutando de cada paso, en un trote que tiene más de cochinero que de carrera. ¿Me siento culpable? No. En absoluto. Abogo por correr por el placer de hacerlo, sin la presión de unas marcas, sobre todo en épocas difíciles. Ya te pondrás objetivos en cuanto empiecen las competiciones serias, ahora relájate y disfruta un poco, que de eso también va esto de correr.

Erica Sánchez, en su reciente libro Correr y ser mujer (que de paso recomiendo a todo el que quiera iniciarse en el running, sobre todo si eres mujer) comenta que cuando ella empezó alguien puso en duda que “una gorda como ella fuera capaz de correr o solo trotar”. Eso le dolió mucho, pero no por el insultante adjetivo, sino por que pusiera en tela de juicio su capacidad atlética. Sin embargo, el feo comentario le dio la fuerza y la voluntad para demostrarle, a ese –o esa– imbécil y a quien fuera, que sí, que tal vez trotaba, pero que esos saltitos ridículos algún día se convertirían en veloces zancadas.

Todos, independientemente de nuestro peso, comenzamos trotando; no es algo deshonroso. Es más, es algo digno de orgullo, ya que lo que se conoce como “el cochinero” –ese trote lento que algo recuerda al poco glamuroso paso de los cerdos en la cochiquera; lento, poco fluido, a veces hasta torpón– es una herramienta básica de todo buen corredor

En inglés son más benévolos con el término, no se basan en el símil, simplemente lo llaman “Recovery Run” –que por cierto suena mucho más digno– porque esa es una de sus virtudes: es un rodaje idóneo para recuperarte. Al correr despacio, mantenemos las pulsaciones bajas y conseguimos regenerar el cuerpo y dejarlo listo para volver a entrenar al día siguiente

Son muchos los que defienden que el rodaje cochinero marca la diferencia entre la élite y el aficionado. La clave del éxito radica en incluir cochineros (si quieres llámalos “rodajes de recuperación”) entre entrenamientos duros. En mi opinión, para mejorar tu fondo es imprescindible incluir “cochineros” en tu plan de entrenamiento. Pero incluso si tu intención no es la de ser un gran fondista, correr a ritmo moderado, a trote cochinero, tiene una serie de ventajas que no deben pasar desapercibidas.

Ventajas de trotar o correr despacio

  • Cuando corres despacio, trabajas en la zona aeróbica, en la que el oxígeno está presente en la función contráctil de los músculos –antes de comenzar a generar ácido láctico que es lo que sucede cuando aumentas la velocidad–. Lo que haces es enseñar a tu organismo a ser eficiente y a oxigenarse mejor.
  • Es bueno para perder peso porque tu cuerpo va a aprender a quemar grasas antes que agotar las reservas de glucógeno. Además, al depender menos de los hidratos, y hacer uso de las grasas como fuente de energía, la fatiga llegará más tarde, por lo que podrás correr durante más tiempo.
  • Está demostrado que el ejercicio aeróbico aumenta la actividad y densidad mitocondrial. Las mitocondrias son las células principales que suministran energía. Cuantas más pueda generar el organismo, más energía tendremos.
  • El “cochinero” aporta el gran beneficio de reducir la frecuencia cardiaca basal, ayudando a mejorar así la salud cardiovascular.
  • A nivel cardio-respiratorio, al trabajar en el umbral aeróbico controlarás la respiración y lograrás que el oxígeno llegue a todos los rincones de tu cuerpo, incluyendo los músculos y sobre todo, la sangre.
  • Al trotar a bajas pulsaciones, mejorarás el funcionamiento y la resistencia del corazón, lo que te permitirá correr durante más tiempo, aunque vayas más despacio.
  • Disminuye el riesgo de lesiones ya que no sometes a tu cuerpo a sobreesfuerzos o sobrecargas, y al hacerlo permites que el organismo se recupere de forma adecuada.

 

Articulo de: www.runnersworld.com

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